Cuenta Corriente

 

Por Alicia Salgado

 

 

Pemex, en la cuerda

 

¿Cómo le hacen los bancos globales para financiar infraestructura de energía privada o pública, incluyendo la de Pemex o CFE, con el nivel de incertidumbre que se ha provocado entre inversionistas?

 

Es una pregunta fuerte la que le dirigen a Arturo Herrera, subsecretario de Hacienda, que ha tomado el liderazgo de la negociación financiera de la empresa del Estado y en quien, debo decirlo, confían en el sector financiero.

 

Recordará que en medio de la crisis de abasto de combustibles, la poca expertise del CFO de Pemex, Alberto Velázquez, provocó una fuerte reacción de quienes lo escucharon en la primera semana de enero, por el poco conocimiento de la realidad financiera de la empresa y el tipo de respuestas que los acreedores esperan.

 

Le comenté por ahí del 12 de enero, que Pemex, que dirige Octavio Ramírez, a más tardar a mediados de febrero, tendría que terminar el silence period con la presentación de un plan de negocios creíble y que entre los temas relevantes estaría la petición de capitalizar la empresa pública del Estado, sin afectar la estabilidad financiera del soberano.

 

Para mala suerte, el tema de los contratos de ductos con la CFE y las declaraciones de don Manuel Bartlett afectaron la viabilidad de la inversión en materia de distribución de combustibles, puesto que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador tendría que demostrar una enorme capacidad de convencimiento de sus bases políticas para que las comunidades que impiden la conclusión de los ductos o el flujo del gas los liberen para hacer viables inversiones en esa infraestructura. “No hay forma de que capital institucional o bancos globales apoyen inversionistas para financiarlas”, dicen.

 

¿Y sabe por qué? Porque lo que han hecho es mostrar que las pérdidas son negociables. Eso, el secretario de Hacienda lo debe entender muy bien, porque los bancos no pueden entrar a financiar si no constituyen capital para cubrir el riesgo y éste de por sí se ha elevado.

 

Pemex debe refinanciar mil 500 millones de dólares de un crédito sindicado que se contrató en 2016 a Libor más 185 puntos base con Mizuho, SMBC, BofML, Citigroup y HSBC, como líderes de un sindicado en el que participan otros 15 bancos.

 

En la presentación que hizo ayer, Pemex dijo que no pensaba acudir a los mercados voluntarios por nueva deuda en el primer trimestre de 2019, y que continuará con una “planeación financiera cuidadosa para mejorar su capacidad de generación de flujo”. Sin embargo, las necesidades de refinanciamiento para 2019 suman 6,600 millones de dólares, y la deuda total que paga intereses más caros asciende a 104,100 millones de dólares.

 

El balance de Pemex al cierre de diciembre de 2018 concluyó con pérdidas por 62 mil millones de pesos (3,000 millones de dólares), una tercera parte de las incurridas en 2015, cuando Emilio Lozoya fue relevado por José Antonio González.

 

Indican que en 2019 pretenden reducir de 3,000 a 2,777 millones de dólares su necesidad de financiamiento del déficit de Pemex o 55,400 millones de pesos, monto que se previó antes del anuncio sobre la capitalización adicional.

 

Respecto a este último, se detalla que recibirá mil 800 millones de dólares (alrededor de 35 mil millones de pesos) del compromiso por la reducción del pasivo laboral renegociado con el sindicato petrolero, que se deberá dirigir a fortalecer el Capex en 103 mil millones de pesos o 5,200 millones de dólares.

Dicen que las cifras siguen sin cuadrar y creo que en el refinanciamiento del sindicado podría haber poco espacio para jalar más la liga, y los acreedores tampoco pueden jugar con fuego porque, en un escenario de pérdidas, ¡todos perdemos!

 

DE FONDOS A FONDO

 

#SCJN… La histórica declaratoria de inconstitucionalidad de aplicación general que resolvió ayer la Corte sobre el artículo 298, Apartado B, Fracción IV de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, además de ser la primera emitida tras la reforma a la Ley de Amparo del 2011, abre el camino para que la cauda de jurisprudencias emitidas pueda irse transformando en justicia general y, no tengan los ciudadanos que recurrir a la demanda de amparo para ser beneficiarios de dicha jurisprudencia.

 

También le flexibiliza al IFT, cuyo pleno preside Gabriel Contreras, la ponderación de las sanciones que impone, para que estas sean de acuerdo con la gravedad de los incumplimientos. Esta declaratoria les aplicaba sólo a 5 concesionarios: Televisión Azteca, Televisión Internacional (hoy Izzi-Cablevisión), BestCable (Televisa), Pegaso PSC (Telefónica) y Megacable, y supone la eliminación de la obligación de multar con un mínimo del 1% de los ingresos de las empresas por asuntos no necesariamente graves.

 

#EspecialistasEnMedios cumple 25 años este 2019. La empresa que preside Olga Mireles, surgió en plena crisis económica de 1994 y, justamente la vocación de sus propietarias y trabajadores para ofrecer servicios especializados “justo a tiempo” 7x24, han hecho que sus clientes la recontraten y recomienden. Hoy en su cartera de clientes cuenta con grandes empresas nacionales, internacionales, entidades públicas de gran talla e importancia como la UNAM, el Banco de México (que, por cierto, corrió un proceso de profunda revisión de la contratación realizada este año y ratificó el resultado de asignación), de la Cofece, de la Embajada de Estados Unidos, y de la UNAM.

 

En los negocios, la competencia fortalece, pues ese mercado está muy abierto y quien contrata y repite sabe que lo que avala a Especialistas es calidad en el servicio y precio justo.


Twitter: @allizesalgado

 

(La columna Cuenta Corriente se publica de lunes a viernes en el periódico Excélsior. Se reproduce en este sitio con la autorización de la autora).