Cuenta Corriente

 

Por Alicia Salgado

 

 

 Alicia Salgado

MexCAT, urgente que negocien cara a cara

 

Hay quien duda que el Grupo Ad Hoc (GAC), representado por Hogan Lovells y Houlihan Lokey, no ha reunido más del 50% de los tenedores de bonos del Fideicomiso MexCAT que deberían utilizarse para financiar la construcción del aeropuerto en Texcoco. No lo dude, tienen más del 60% y de cada serie.

 

La propuesta que modifica la oferta de recompra del 3 de diciembre, realizada por la Secretaría de Hacienda el martes 11, fue bien recibida porque abre la posibilidad de un acuerdo, pero requiere negociación y, sobre todo, que el equipo del subsecretario Arturo Herrera y su titular de Crédito Público, Gabriel Yokio González, se acerquen en directo a los abogados de los tenedores para que puedan resolver sus preocupaciones sobre las modificaciones a las cláusulas que garantizan el repago de su dinero.

 

De entrada, la posición por escrito dada a conocer por los representantes legales indica que el MexCAT Ad Hoc Group “no fue consultado” en relación con las modificaciones y reinicio de la oferta de recompra y, por lo tanto, no constituye un acuerdo como se estuvo transmitiendo en algunos medios.

 

Por otra parte, indica que las modificaciones requieren que los tenedores las evalúen, por lo que se requiere abrir un espacio de espera en el calendario fijado para responder, porque se realiza justo a la mitad del periodo fijado en la propuesta del 3 de diciembre. Recordemos que la modificación extiende el plazo para responder sólo dos días, del 17 al 19 de diciembre, y ahora lo que se pide es que al menos se extienda el periodo hasta el viernes 21 de diciembre de 2018.

 

El GAC también considera que el consentimiento que se quiere obtener de los tenedores de bonos en el proceso de recompra sólo debe aplicar para la cantidad que compre el gobierno y no para toda la tenencia de bonos que tengan los inversionistas, porque existen aún dudas importantes sobre la fuente de repago y su consistencia en el tiempo, al desconocerse los detalles de cómo se está realizando el cálculo del TUA, que sirve como garantía, considerando el tráfico aéreo del AICM, el Aeropuerto de Toluca (AT) y si aún no se tiene el nuevo aeropuerto.

 

(En mi opinión, quieren que se deje como garantía de lo que no les devuelven a par, con un porcentaje de castigo por incumplimiento de proyecto, el TUA completo con los incrementos de pago por tráfico en los dos aeropuertos existentes y el que construirían en Santa Lucía, si se confirma su viabilidad).

Hay que subrayar, y con doble negrita, que el GAC considera que la propuesta de modificación realizada por el equipo de Carlos Urzúa, quien hoy toma protesta como secretario de Hacienda, “es un gran avance”.

 

Pero puntualiza que aún se mantienen problemas de fondo que hacen que el GAC no pueda aceptar las modificaciones adicionales propuestas tal y como están escritas, en particular, “requiere atención la propuesta adicional de evento de default, relacionada con la operación comercial de aeropuertos alternativos al mismo tiempo y la posibilidad de que de esa situación se produzca una caída en las obligaciones que se establecieron para mantener el índice de cobertura del servicio de la deuda a TUA (fuente de repago en el tiempo por serie).

 

Esto, porque la cobertura carece de un colateral adicional (como el TUA proveniente de los aeropuertos alternativos al AICM) para justificar la remoción de la protección garantizada en el contrato que originalmente se estableció para la sustitución del TUA del AICM por el TUA completo de Texcoco. Sin esto, los tenedores de bonos se quedarían sin una fuente de pago sustituta en términos equivalentes.

 

Por lo tanto, la propuesta de modificación en sus términos es insuficiente para compensar la posible reducción o inclusive eliminación del volumen esperado en el tiempo en el aeropuerto Benito Juárez, derivado de la competencia de los aeropuertos alternativos.

 

Adicionalmente, los anexos A y B del suplemento de modificaciones solicitan la remoción de las cláusulas vigentes de cross default entre las series existentes de los bonos emitidos por el MexCAT, porque se considera “indebido” y si fue algo no intencional, debería ser aclarado puntalmente.

 

EL GAC ratifica que, como grupo de inversionistas institucionales, desea y buscará una solución a lo señalado y  también desea discutir sus preocupaciones y las propuestas de solución a la situación creada por la posible cancelación de Texcoco.

 

Con tal claridad, sólo queda una pregunta: ¿qué esperan para que los abogados del gobierno (creo que es Cleary Gottlieb, en NYC, y Ritch, Mueller, en México) se sienten a negociar.

 

Hay quien dice que en la negociación deberá plantearse la cláusula de pago de abogados y expertos, porque si el gobierno paga par y garantiza par, no tendrían honorarios. Yo creo que eso es una exageración, porque comparar el caso de los soberanos de Argentina con los bonos del MexCAT, es comparar peras con manzanas.

 

Por lo pronto, la propuesta tuvo un efecto importante. Ayer cerró en los mercados a 1.00 dólar por título, lo que quiere decir que el precio mínimo de venta que deberá pagar el gobierno de México de ese bono es “par”, porque con todo y presión del mercado de bonos corporativos y, mientras no haya completo prepago del bono, hay que conservar al acreedor contento.

 

¡A ellos se les debe, no se les está haciendo un favor!