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Por la Espiral
Por
Claudia Luna Palencia

El Papa Mola
Madrid se ha volcado al completo para recibir la visita del Papa León XIV.
La ciudad entera parece bendecida por los ángeles, solo falta ver a un querubín
tocar la flauta mágica.
Había ganas
de ver otra vez al Sumo Pontífice, hacía tres quinquenios desde la última vez
que el jefe del Estado del Vaticano visitó España y, este regreso que marca
además el primer viaje de Robert Prevost, ha sido espectacular.
Prácticamente su mensaje está llegando a todos los sectores sociales y políticos
porque su visita acontece en medio de un ríspido lenguaje de confrontación con
un gobierno, el del socialista Pedro Sánchez, casi a punto de caer. La
ultraderecha lleva meses frotándose las manos porque ya se ve cogobernando.
León XIV
significa un paréntesis… un respiro. Todos los medios de comunicación han
olvidado (al menos momentáneamente) los juicios por corrupción que rodean a
Sánchez. Es como si el gobierno obtuviese un balón de oxígeno para seguir
sobreviviendo en medio del tsunami que arrastra desde hace meses.
Sea lo
que sea, el Papa Léon XIV ha llegado en un momento oportuno; y más allá del
contexto político, sus mensajes destacan la humanidad, ese sentido que el ser
humano no debe olvidar nunca, pase lo que pase, ni ante la Inteligencia
Artificial; ni ante el odio o la maldad.
Para los
jóvenes ha sido una bocanada de aire fresco: “Este Papa, mola”, dicen los
adolescentes y los pequeños en las calles quienes gritan eufóricos que ellos son
las juventudes del Papa.
Ante la
penetración de las redes sociales en las generaciones más jóvenes, esta visita
será sin lugar a duda efervescente, porque entre ellos no ha pasado
desapercibido su mensaje.
Los
organizadores han tenido además el buen tino de llevar a cabo una serie de
eventos: no solo significativas misas masivas en las calles, con la Cibeles
convertida en la nueva Basílica, sino además conciertos; bailes, mensajes
sociales; cantos y muchas otras manifestaciones que han dejado al Papa León XIV
visiblemente emocionado y hasta con la llave de oro de la ciudad.
A
COLACIÓN
León XIV
permanecerá en España hasta el 12 de junio. No me queda ninguna duda que serán
seis trepidantes días para todos los fieles católicos; y que, cada uno, será
mejor que el otro.
Respecto de la seguridad, un grupo de 15 mil policías cuidan la seguridad del
Sumo Pontífice y muchos otros más están de paisano, en un nivel de alerta
antiterrorista 4 reforzado. La última vez que un Papa visitó España fue hace 15
años cuando el entonces Papa Benedicto XVI asistió a la Jornada Mundial de la
Juventud en 2011.
Con tantas calles cortadas en la capital, las oficinas han ordenado el
teletrabajo para dejar espacio al operativo de desplazamiento del Papamóvil.
Madrid se ha transformado en una romería de cientos de miles de católicos de
todas las edades, pero sobre todo destacan los contingentes de adolescentes y
jóvenes no solo de prácticamente toda España; también, hay juventudes de otros
países.
Este viaje que ya ha iniciado en Madrid llevará al Papa a Barcelona y terminará
en las Islas Canarias. Mañana, vendrá otro de los platos fuertes: reunión con el
presidente de España, Pedro Sánchez y luego el Sumo Pontífice hablará en el
Congreso de los Diputados en calidad de jefe del Estado del Vaticano.
Sánchez sobre todo quiere mostrar la buena sintonía ideológica entre España y el
Vaticano; y, hacerlo de cara a la galería porque ambos convergen a favor de la
paz y del respeto al derecho internacional. El gobierno español es el principal
crítico de los gobiernos de Israel y de Estados Unidos.
España sigue siendo un país católico pero tantos casos de pederastia han hecho
mella: el porcentaje de católicos ha venido cayendo. Si en 2002, el 90% de la
población se declaraba católica, en 2024, solo lo hace el 55% de la población
mayor de edad. “Además, el número de religiosos en España ha disminuido
drásticamente, pasando de 54 mil 160 en 2005 a solo 25 mil 531 en 2023”.
Uno de los momentos más esperados de León XIV será su visita a Barcelona,
oficiará misa en la basílica de la Sagrada Familia y bendecirá la torre de
Jesús. La Sagrada Familia es ya la catedral más alta del mundo.
Y su última estancia será en Gran Canaria y Tenerife, para conocer de
primera mano el drama que viven los migrantes y los centros de acogida.
Aprovechará para agradecer toda la labor humanitaria y solidaria del pueblo
canario.
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Claudia Luna Palencia
Journalist Economist Writer
Correspondent in Spain Revista Vértigo
W Radio Televisa
CEO of Conexión Hispanoamérica
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